sábado, 20 de marzo de 2010

Our Fear...


   No sé porqué siempre estamos posponiéndolo todo, pero si tuviera que adivinarlo diría que tiene mucho que ver con el miedo; el miedo al fracaso, el miedo al dolor, el miedo al rechazo.
   A veces es miedo a tomar una decisión porque... ¿Y si te equivocas y cometes un error sin solución?

   Sea lo que sea lo que nos da miedo, una cosa es cierta: Cuando el dolor de no hacer algo es más insoportable que el miedo a hacerlo, es como si cargáramos con una pesada carga. Quien duda está perdido.
   No podemos fingir que no nos lo dijeron. Todos hemos oído los proverbios, a los filósofos, a nuestros abuelos advirtiéndonos sobre el tiempo perdido. Hemos oído a los poetas malditos instándonos a vivir el momento. Aunque, a veces, debemos escucharnos a nosotros mismos.
   Debemos cometer nuestros propios errores. Debemos aprender nuestras propias lecciones. Debemos dejar las posibilidades de hoy bajo la alfombra del mañana hasta que no podamos más, hasta que comprendamos por fin que es mejor saber que preguntarse, que despertar es mejor que dormir, y que fracasar y cometer un error enorme es mucho mejor que no haberlo intentado..."


lunes, 15 de marzo de 2010

A Stony Road

    Acabo de salir de unos días totalmente caóticos, sí, la celebración de mi vigésimo primer cumpleaños con todo lo que ello conlleva. Sé que aún no los he cumplido pero siento la necesidad de hacer balance de mi año.

   El inicio de mi veintena recuerdo que fue curioso. Una celebración de un mes aproximadamente en la que formaron parte amigos, colegas y familiares. A lo largo de este año he vivido un montón de situaciones: Distancias, broncas, pérdidas, reconciliaciones, gente que se ha subido a mi tren, gente que se bajó en esta parada y los hay que continúan el camino conmigo quién sabe por cuánto tiempo...

   El tiempo pasa, supongo que me estoy dando cuenta de que nos estamos haciendo mayores porque las cosas ya no son como eran. Se supone que cuando creces te replanteas objetivos y prioridades. Anoche tuve un momento de agobio terrible, pero absolutamente terrible, y ¿por qué? Psshh, por todo y por nada. Impotencia, rabia, estar en un estado de "¿qué tengo a mi alrededor?"...

   Decepción. Sí, creo que esa es la palabra... Me decepciona mucho la sociedad en la que vivo y eso me frustra. Anoche únicamente quería llorar y escapar. "Necesito irme de aquí, necesito escapar, cambiar de aires..."; era lo único que pensaba, eso y que lo necesitaba ya. Es cierto que necesito un cambio, un despeje; y sé que no me va a solucionar gran cosa pero al menos sé que me aliviará un poco y me dará ese poquito de oxígeno que necesito porque siento que me ahogo.

   Por suerte pude contar con gente que me quiere, con la que puedo hablar de lo que me ocurre sin problemas porque sé que lo que me digan, tanto bueno como malo, será verdad. Charlando sobre todo esto con una de esas personas me comentó un par de cosas bastante interesantes:

   a) Algo que dijo una vez un señor a su madre, que básicamente decía esto: Si tropiezas una vez con una misma piedra en el camino te caerás, pero si constamente te tropiezas con la misma prieda al final te saldrá un moratón, luego se te gangrenará la pierna y luego te la cortarán. Así que lo mejor si una y otra vez te tropiezas con la misma piedra es apartarla de tu camino.

   b) Ya sabemos que la madre de Forrest Gump decía que la vida es como una caja de bombones ya que nunca sabes qué te va a tocar. Pues bien, esta persona me dijo que la vida es como una planta que hay que regar para que crezca y que mi problema es que yo riego las plantas de mi alrededor pero que no todas me devuelven ese agua para que yo crezca también.

   ¿Y a qué vino todo esto? Pues bien, la primera básicamente porque hay veces que tienes que remodelar un poco tu vida, reestructurarla y dejar a un lado lo que te entristezca o complique porque, muy a tu pesar, será bueno para ti. La vida es una y hay que vivirla al máximo. Tienes que saber qué te beneficia y qué te perjudica, saber decir "no", dar importancia a las cosas que realmente la tienen y pasar de las que no...

   De ahí a lo segundo que me dijo, mi verdadero problema: Siempre espero que alguien me dé en cierto modo lo que yo doy por esa persona y eso no siempre es así. Soy afortunada en la vida porque tengo grandes amigos, pero luego me llevo muchas decepciones (como he dicho antes) con gente por la que apuesto y al final me fallan de una u otra forma. No sé, quizás una falta de principios y valores o quién sabe. Así que llego al momento en el que me estanco y siento que no crezco, que no avanzo; como si estuviese en arenas movedizas y me agobio mucho. Todavía no he aprendido a encajar que muchas veces apuestas por un príncipe o una princesa que no resulta ser más que una simple rana.

   He de dar las gracias. Primero y ante todo a las tres personas que anoche aguantaron mi momento estrés mortal, porque sois geniales e indispensables en mi vida. Vosotros dos, mis hermanos; y tú... Creo que sobra todo lo que te diga porque lo sabes de sobra, eres increíblemente única (espero verte muy pronto).

   Agradecer a mi gente, esa que está conmigo a diario y no me deja sola nunca. A los que hacen que estando lejos de casa sienta esta ciudad como mi segundo hogar.

   A esa personita que se acordó de mí con la que no pude contactar porque estaba a tres mil cosas, gracias por seguir estando a mi lado a través de los años y a pesar de la distancia que nos separa, sabes que siempre tendrás un lugar privilegiado en mi vida.

   Después dar las gracias a esa gente que ha estado a mi lado en esta fecha tan importante para mí, a los que habéis aparecido porque os importo y queríais compartir estos días conmigo pese a no conocer al resto y pasar algo de vergüenza. En especial a ti, porque al final vas a conseguir que te eche de menos. ¿A quién voy a estar puteando ahora todo el día? Has logrado hacerte un hueco importante en mi vida y, aunque seguiré siendo super borde y pasota contigo, quiero que sepas que te quiero un montón y que te agradezco de corazón todo el apoyo que me has dado estos días (que sepas que si me relajé un poquito fue por la regañina que me echaste y porque me dijiste que lo hiciera por ti). La próxima que vengas te prometo más Shandys y más jamón, ¡prometido!

   Y aquí estoy, a escasos dos días de mi vigésimo primer cumpleaños y esto sigue. Ansiosa por ver qué me depararán estos meses. Eso sí, ya me podrán meter en la cárcel americana si la lío parda por allí... ;)



Happy B-Day

miércoles, 3 de marzo de 2010

I Left My Heart In SF

Hay veces en la vida en los que el nivel de saturación que alcanzas es tan elevado que todo parece escapar a tu control, en los que todo parece irse de las manos... Momentos complicados en los que te sientes con el agua al cuello y sin salvavidas cerca.


Yo viví uno de esos momentos hace unos años y tuve que buscar un salvavidas alternativo ya que todos los cercanos eran insuficientes. Con ayuda encontré una vía de escape, California.


La verdad es que al principio mi idea fue irme a deambular por Los Ángeles ya que desde pequeñita era (y es) un sitio que siempre he querido visitar pero, tras varias charlas con personas un poco más experimentadas en el tema, acabé por decidir San Francisco como el destino definitivo de mi viaje.


Apenas conocía la ciudad y su historia, digamos que iba "con lo puesto" respecto a conocimientos sobre el lugar, la gente y las costumbres; apenas tenía tres o cuatro recomendaciones de personas cercanas. Pero aún así lo preparé todo y el 15 de Julio de 2007 estaba cogiendo un avión a las 6.00 a.m. de la mañana para volar hasta SFO (mediante un vuelo con escala en Amsterdam). ¿Miedo? La verdad es que imponía un poco pensar que ibas a irte totalmente a la aventura a un país en el que nunca habías estado, cierto que tenía residencia y colegio al que ir pero eso no lo hacía más liviano... Subir al avión y desconectar mi teléfono móvil fue mi "punto y aparte", a partir de ese momento comenzó otra etapa en mi vida.


Recuerdo lo que fue aparecer en el aeropuerto de SFO sin tener ni idea de cómo localizar a la persona que me estaba esperando, aquel sitio era enorme, montones de carteles, gente de un lado a otro (nada que ver con el estrés que se sufre en el metro de Madrid)... Sin darme cuenta tenía la maleta en mi mano y me dirigía a la salida... De ahí a la resi en Berkeley. ¿Qué decir de mi estancia en Berkeley? Fue completamente increíble, creo que es de los sitios más bonitos que he visto en mi vida. Mi residencia era genial, la Universidad de Berkeley a mi me impactó muchísimo porque era como un pueblecito (edificios enormes, todo lleno de jardines, unas instalaciones que te dejaban boquiabierto, piscinas, estadio de basket, el campo de baseball de los Golden Bears...), típico de película americana; la gente, los locales, las tiendas...


Allí me encontraba, en una residencia de estudiantes en Telegraph Ave. a la altura de Durant Ave., compartiendo el día a día con gente de todo el mundo, los monitores eran a cual mejor (al igual que los profesores -pobrecita una de mis profesoras que un día llegué muertisima y con un resacón tan grande que pasé toda la clase con las gafas de sol puestas y hasta se preocupó por mi-)... Nuestros días allí se basaban en ir a clase por las mañanas, por las tardes irnos de ruta por Berkeley, a la uni a tomar el sol y hacer el gamba o por SF City; y por la noche: Cenar, beber y coger el BART hacia SF para salir de fiesta.


San Francisco era una ciudad increible. Mucha gente me dice: "No, si Madrid es enorme", pero es que nada que ver con SF. Lo tenía todo (a excepción de que le subiría unos graditos la temperatura). En la zona de Powell tenías el centro comercial, tiendas, el típico tranvía famoso de SFO, gente actuando en la calle... Había una mezcla racial y cultural enorme. A mí por ejemplo me llamaba muchísimo la atención ver como había un GAP y enfrente te encontrabas a homeless paseando, o cuando me mudé de residencia que estaba en una calle donde había un hotel Hilton y justo en la acera de frente te ofrecían todo tipo de drogas, armas y ese tipo de cosas... Reconozco que cada sitio que conocía de SF me enamoraba cada vez más: El Golden Gate Park, Chinatown, Little Italy, Lombart St., Haight Ashbury (el barrio hippy), Castro, North Beach, Union Square, Pier 39, Alcatraz Island, Sausalito, Buena Vista Park, Market St., Downtown, Telegraph Hill,... Y ¡el grandiosísimo Golden Gate Bridge! Cruzar andando este puente para mí fue una experiencia inexplicable. Estás allí, en mitad de la bahía, a una altura de unos 60 metro sobre el nivel del mar, te acercas a uno de los cables del puente, lo coges entres tus manos y notas como todo el puente vibra, notas el movimiento que tiene todo en tus manos... Buahhh, no se puede describir lo que se siente...


De todo aquello tengo muy buenos recuerdos, mucha gente a la que quiero y querré, gente que sigue en mi vida, gente que está en la distancia; fiestas, paseos en bici con historia incluida, rutas en limusina por la ciudad, cenas en el restaurante de Forest Gump, ir al cine a ver el estreno de The Simpsons: Movie, el intento de paracaidísmo, las fiestas con nuestro fake ID, los juegos de bebida rusa que me enseñaba Sasha, fiestas en el Blake's... Pero con lo que me quedo es con tres personas: Mis dos piezas (Rafa y Sasha) y Ashley (chica increíble donde las haya). ¿Por qué con ellos? Porque Rafa me dio una nueva visión de la vida, Sasha me hizo perder la cabeza con su locura y Ashley... Ash, se ganó a pulso mi cariño y confianza tras ayudarme en el momento en el que más lo necesitaba.


De hecho, la noche que recuerdo con mayor cariño, alegría y nostalgia a la vez se la debo a ella. ¿Por qué? Pues porque en apenas una semana nos cogimos tanto cariño que en mi última noche en California, al llegar a la resi me estaba esperando con mis compis para celebrar una fiesta típica americana ilegal en la playa que hay junto al Golden Gate Park (Fulton St. con Great Hwy.). Nos llevó a comprar bebidas alcohólicas a una tienda un poco ilegal (ya que eramos menores en SF) y después cogimos el bus hasta la playa, una vez allí se me acercó y me dijo "esto es por tu última noche en la ciudad, ahora vienen mis amigos con más cerveza" y me abrazó. Así que allí nos estábamos... Una panda de estudiantes extranjeros junto con estudiantes californianos en una fiesta en plena playa por la noche bebiendo cerveza tapada con matas para evitar problemas con la policia y haciendo nubecitas al fuego con galletas y chocolate, ¡qué locura!


Mi vuelta a casa fue triste. Tenía ganas de ver a mi familia pero me había supuesto tanto aquella temporada en  San Francisco que me costaba mucho dejarlo atrás, echaba de menos a mis amigos, echaba de menos a Ashley, extrañaba mucho la ciudad... Pero lo que nunca olvidaré fue la sensación de vacío que tuve la mañana siguiente al despertarme en casa sola, ver que mis padres estaban trabajando y mi hermano no estaba... Pensar en que me había estado levantando rodeada de unas 30 personas cercanas y unos 200 o 300 estudiantes en la resi; y de golpe eso... Fue muy duro.


El tiempo pasa, nuestras vidas han cambiado, de eso ya hace 3 años. Esta mañana me desperté como cualquier día normal, cogí el PC y estuve un poco vagueando antes de ducharme para ir a clase. Mi sorpresa fue ver como de repente Ash se conectaba al msn, ¡fue genial! Nos saludamos y todo era alegría por volver a hablar. Contarnos montones de cosas, se nos atragantaban las palabras, hablar de mi estancia en SF, hablar de nuestras vidas de ahora, ver cómo ha pasado el tiempo (se sorprendió de que ya casi tuviese 21 años porque nos conocimos cuando yo tenía 18 recién cumplidos)... No era capaz de escribir todo lo que quería de los nervios por la ilusión que me hacía saber de ella de nuevo. Me invitó a SF a quedarme donde vive ella, me contó que quiere venir a España y que me llamará porque tenemos que vernos, hablamos de la universidad y el curro, de las familias, los viajes... Y cuando quise darme cuenta me veía casi llegando tarde a clase aunque mereció mucho la pena.


¿Cuántas veces en pleno agobio he deseado volver a escapar a ese lugar? ¿Cuántas veces me he preguntado qué hubiese sido de mí sin aquellos días?




Tengo que agradecer mucho tanto a la ciudad como a la gente con la que compartí esos días (en especial a Ashley) ya que han tenido mucha influencia en que, a día de hoy, sea quien soy...


Sinceramente, en mí cobró sentido lo de "dejé mi corazón en San Francisco"...
Y ahora, sólo pienso en volver.





Dedicado a todos los que formaron parte de esos días llenos de magia,
en especial a mis tres pilares en tierras californianas: 
Rafa, Sasha y Ashley.
Love U Guys!